Soy de Madrid. Vivo con mi esposa y mi pequeña hija de tres años y como todos recluidos en casa, esperando que la crisis provocada por este contagioso virus pase lo antes posible. Al igual que muchos hermanos me encuentro laboralmente con un ERTE y una incertidumbre laboral. Por otro lado, y es el más preocupante, el de la salud y la vida de muchas personas que se encuentran en una situación crítica en estos momentos. Mi esposa trabaja de enfermera y me comenta la situación dolorosa vivenciada por ella en los hospitales, aparte de la carga emocional y el miedo que supone para ella y sus compañeros sanitarios el ver cómo cada día mueren muchos pacientes, enferman gravemente otros tantos y ver la falta de medios que preocupa tanto; todo esto más el miedo a ser contagiado y contagiar a sus familias.
Aparte de toda esta angustia en la que vivimos, pienso en las buenas noticias de este parón global de la economía y modos de vivir de esta alocada cotidianeidad frenética y consumista. Las emisiones de gases nocivos para la atmósfera producidas por el uso del coche han disminuido muy considerablemente, hay especies animales que antes no se veían en los pueblos y dicen que vieron hasta delfines en Venecia, lo cual no me extrañaría.
Por último me gustaría pediros que me enviaseis cartas de ánimo para hacerlas llegar a los pacientes que se encuentran solos en el hospital pasando esta enfermedad. Mi correo es dgdavila@hotmail.com, muchas gracias.